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Búsqueda del Ser (parte 8 de 8) , Curso impartido por Ramiro Calle

Ramiro-Calle-8Por Ramiro Calle.- Curso sobre la Búsqueda del Ser – Encuentro en Nagual  

Ahora de nuevo, un ciclo de preguntas, de respuestas, de todo lo que queráis saber, aprovechad ya que tenemos esta preciosa ocasión de vernos hoy, aprovechad por favor para preguntar de cualquier tipo de cuestiones que queráis realizar; del cuerpo, la mente, la vida psicológica, las técnicas, la meditación, el ego, el miedo, la ansiedad, las emociones negativas…

(Pregunta, comentario del público…)

Todos somos seres muy ansiosos. Yo he conocido la ansiedad de primera mano durante muchos años, por eso he escrito luego dos libros sobre la ansiedad, porque yo mismo, durante años, fui devorado por la ansiedad, pero además ataques pánicos de ansiedad. Yo siempre digo que si no es por el Yoga hubiera acabado en un manicomio, porque cuando era niño tenía infinidad de problemas psicológicos.

La ansiedad es un motor, la ansiedad es la fiebre del alma, la ansiedad siempre tiene un lenguaje que trata de decirnos algo. La ansiedad es como dos ruedas dentadas que no terminan de armonizar y crean fricción. Unas personas viven en la ansiedad como agitación, otras como hiperactividad, otras la somatizan y experimentan una respiración espasmódica o insuficiente, o tienen dolores cordiales o en otras zonas del cuerpo. Otros se agarrotan, se colapsan o enervan con la ansiedad; otros viven la ansiedad como si inminentemente se fueran a morir o a volver locos. A veces la ansiedad es flotante, es como un rumor de fondo pero que de alguna manera también incomoda. A veces la ansiedad es descontento existencial, o insatisfacción muy profunda… A veces es inseguridad, o tienes la experiencia de como si te desintegrases. Hay muchas maneras de vivir la ansiedad,pero al fin y al cabo la ansiedad, con todos sus parientes cercanos o lejanos, es una. Hay que ir poco a poco, por un lado, descendiendo el umbral de la ansiedad mediante técnicas psicosomáticas, como la relajación, el pranayama, la ejecución de los asanas; todo ello baja el dintel, el umbral de la ansiedad, porque son técnicas de aquietamiento, y por otro lado, tenemos que saber canalizar la ansiedad: más vale canalizar la ansiedad constructivamente que destructivamente. Hay lo que se llama soluciones maduras para combatir la ansiedad y soluciones neuróticas que lo único que hacen es pronunciar la ansiedad. Entre las soluciones neuróticas estarían todos los escapes, desde la adicción a determinadas sustancias, la ludopatía, el alcoholismo, los autoengaños, los subterfugios, el elevar al máximo nuestro umbral de actividad… todo eso nos aleja. Creemos que mitigamos la ansiedad, pero luego la pronunciamos. Y entre las soluciones maduras de encauzar o sublimar la ansiedad estarían todas las técnicas de control psicosomático, estaría la amistad, el contacto con la naturaleza, la creatividad artística, encauzar la ansiedad en un deporte no estresante ni competitivo, utilizar la ansiedad como un motor también de acercamiento a los demás.

En el Yoga Vasistha, un libro muy importante del Yoga, se dice: “toda persona con sensibilidad tiene descontento”, porque el descontento es el que te aproxima a la búsqueda interior y precisamente hallar contento en las enseñanzas y en los métodos. Pero la ansiedad a veces tiene un lenguaje muy profundo; la ansiedad unas veces viene porque sentimos que no estamos completos en nosotros mismos, o nos está previniendo, avisando, de que llevamos una forma de vida que no es la adecuada para nosotros, o porque la ansiedad es el resultado de complejos, represiones, frustraciones indigeridas o sin superar. La ansiedad está ahí. En tanto un ser humano no se realiza, no madura, no completa su desarrollo armónico, hay ansiedad. Todos nosotros estamos en un proceso de desarrollo, pero como se han dado circunstancias en nuestra vida que nos han detenido en ese proceso de desarrollo armónico nos hemos quedado a medio camino, la palabra “mediocre” quiere decir “a medio camino”, y mientras no culminamos nuestro proceso de autodesarrollo y madurez, mientras seguimos estancados, siempre hay algún tipo de ansiedad y de descontento, y mientras además sigamos creyendo que la ansiedad la podemos absorber mediante solamente cosas del exterior seguiremos experimentando ansiedad. Todas las personas somos o predominantemente rajásicas o tamásicas,y a la vez rajasicas y tamasicas. Rajas es pasión, vehemencia, ansiedad. Tamas es pereza, inercia, apatía, indolencia. Todos pasamos por fases anímicas en uno u otro sentido, pero en unos predomina la ansiedad y en otros predomina la abulia. Lo que hay que ir consiguiendo es lo que llamamos en el Yoga Satva, que es la armonía, el equilibrio, el poder mantener un estado de sosiego incluso en el desasosiego. Hay que trabajarlo. La ansiedad es como una energía de signo positivo o negativo; cada uno debe aprender a encauzarla adecuadamente.

Más preguntas.

(Pregunta, comentario del público…)

¿La impulsividad o la compulsión? La compulsión es un grado más allá. La compulsión es cuando un impulso se está celebrando a nuestro pesar. Hablábamos del ludópata: él es compulsivo,no puede en ese momento evitar jugar, o el que es compulsivo en sus adicciones emocionales y es dependiente patológicamente hablando, o el que es compulsivo en el trabajo. La compulsión va más allá del impulso, la compulsión es como un impulso incontrolado. El impulso es una tendencia, puede adquirir caracteres muy diferentes. El impulso hay que saber también movernos con él, es como el deseo. La gente dice: “hay que matar el deseo”;no. Estamos aquí porque hay deseo, lo que hay que aprender es a manejarse con el deseo y que no se convierta en aferramiento, en apego o en adicción. Todos somos impulsivos en un momento dado, pero ahí puedes trabajarlo con la consciencia y también con lo que se llama “la detención consciente.” Cuando vayas a tener un impulso, en lugar de dejarte identificar por él trata de detenerte un instante, interiormente. Hay un libro precioso de la atención, de NyanaponikaThera, que es un monje budista alemán que fui muchos años a entrevistar a Sri Lanka, que en este libro, “El poder de la atención” él da dos trucos para trabajar el impulsivismo, o lo que se llamaría “la identificación incontrolada”, y estos dos trucos son: a uno le llama “pausar”, y a otro le llama “detención”. Pausar quiere decir que cuando vas a hacer algo lo hagas más lentamente, más conscientemente, cuando pueda permitírtelo la situación, pero ralentizas, y entonces eso quiebra la mecanicidad. Y parar quiere decir, como se decía en el lenguaje coloquial, antes de hablar o hacer algo cuenta hasta 10; haces esa pausa, tomas consciencia y luego procedes. Uno puede irse reeducando. No se trata de reprimir el impulso; se trata de reencauzarlo y reeducarlo. Y luego, si tienes impulsos que son constructivos… esto es como cuando la gente me habla de las obsesiones en clase. Obsesión quiere decir que un pensamiento te asedia la mente. Todos somos muy obsesivos, lo que pasa es que le damos el carácter de obsesión a los pensamientos negativos que nos causan dolor, pero a lo mejor estás pensando durante meses en el maravilloso viaje que vas a hacer y a eso no lo llamas obsesión, pero es igualmente una obsesión, y las obsesiones juegan una función psicológica y también hay que aprender a manejarse con ellas y no obsesionarnos con las obsesiones, porque entonces estamos doblemente obsesionados.

Todo son síntomas. La ansiedad, el impulsivismoincontrolado, las obsesiones, las fobias, los temores fóbicos o infundados… ¿Por qué? Porque todos estamos tocados en el ala, todos tenemos discapacidades mentales serias; hay muchas discapacidades psicológicas, por eso hoy en día el Yoga se ha vuelto una terapia, porque como el occidental, y ahora también el indio, lo que requiere es sobre todo superar sus incertidumbres psicológicas, sus discapacidades, toma el Yoga no en un sentido espiritual, sino muchas veces psicoterapéutico. El que no tiene una cosa tiene otra, y la mayoría tenemos todo, así que…

A ver.

(Pregunta, comentario del público…)

Ramiro Calle hace la dieta auténticamente yóguica, que es justo la que no sé por qué razones, me gustaría saberlo, tú que eres médica… se ha encargado la última década en dinamitar y bombardear y sabotear. Yo creo que hay demasiadas personas que ahora tienen acciones en productos que no son la leche, los lácteos, y entonces tratan de dinamitar los lácteos como sea para fecundar otras empresasanti-lácteas, porque si no, no lo entiendo. Al Centro de Yogava uno de los más grandes especialistas, internista del 12 de Octubre, Rafael Rubio, que es muy lácteo, le encantan los lácteos, y que los pondera y los defiende y además demuestra que tienen un poder nutritivo excepcional. Iba el jefe de Oncología Infantil del 12 de Octubre durante 20 años al centro de Yoga: lo mismo. Luego, en los textos antiguos del Hatha Yoga, como el Hatha Yoga Pradipika, el GeramdaSamhita, el Shiva Samhita se insiste en que la alimentación de un yogui tiene que ser en parte en base a ghee, que es manteca o mantequilla clarificada, a lácteos y a quesos frescos, y se le da en eso mucha importancia, y yo en este sentido soy básicamente ovo-lácteo-vegetariano, pero no lo hago nunca por un sentido de apego al cuerpo, porque hay dos tipos de vegetarianismo: aquello que es por apego a la salud y apego al cuerpo, que está bien para quien opte por ello, pero está otro tipo de vegetarianismo que es el vegetarianismo ético, que si tú no quieres que te maten, no mates. Eso no quiere decir que a mi paladar no le guste más el jamón jabugo que una lechuga, que sí; pero como si tomo lechugas no mato a un cerdo pues de alguna manera por eso soy ovo-lácteo-vegetariano, dándole enorme prioridad a los lácteos. Curiosamente hoy en día se ven tan mal que la gente te dice: “pues ni que fueras un ternero, la leche es para un bebé, un recién nacido”, pero entonces yo estaría muerto, entonces mi dieta es muy parca y muy simple, porque yo a lo largo del día, por ejemplo, prácticamente no como. Tomo por la mañana un café descafeinado… esta es mi dieta, no la que yo recomiendo, ¿eh? Un café descafeinado, a mediodía un Cola Cao o Nesquik y un yogur, por la tarde cinco anacardos porque más es gula, y por la noche ceno… barra libre por la noche, que tampoco luego es gran cosa, pero eso es lo que me sirve a mí, nunca se la recomendaría a los demás, pero ya que me has preguntado personalmente pues te he contestado. Tú como médica a lo mejor me dices que esto es atroz…

(Pregunta, comentario del público…)

Pues como nunca las he probado eso nos tiene que contestar Mariano Alameda.

(Pregunta, comentario del público…)

 Es que como nunca he tomado nada, toda opinión es completamente irrelevante. Yo he vivido toda la época del hipismo, y justo estaba en esos años en Katmandú, en Goa, en Bali… me han ofrecido de todo, pero simplemente no lo he considerado oportuno para mí. Esto es como una historia que hay… uno de mis editores era uno de los que publicaba las últimas obras de Castaneda. Entonces Castaneda vino unos días de incógnito a la casa de uno de estos editores, a Navacerrada, en la sierra de Madrid. Y esa noche me llama el editor, Gustavo. Me dice: Ramiro, tengo aquí a Carlos Castaneda, que ahora vamos a sacar su último libro, “El conocimiento silencioso”. Le he estado hablando mucho de ti y me dice que te desestructures.” Y yo le contesté en broma: “con los años que he tardado en estructurarme, cualquiera se desestructura a uno ahora…” O sea, que yo es que no lo he necesitado. A lo mejor otra persona necesita ayahuasca y yo, para mí, me ha bastado el pranayama. Otra persona necesita otra sustancia y yo me pongo 10 minutos boca abajo en el shirsasana y eso me lo provoca, entonces al no necesitarlo para qué voy a buscarme una serie de necesidades extras, con las que ya tengo… Pero no lo demonizo: a quien le sirve, le sirve; a quien le vale, le vale. ¿Tú lo has probado? ¿Y?

(Pregunta, comentario del público…)

Yo tenía un amigo que experimentaba todo eso te voy a decir cómo: no tenía que irse a un chamán, ni tomar ayahuasca. Era un amigo mío que fue muy definitivo en mi vida, Rafael Campeny, y él se preparaba un café fuerte, le echaba un poco de Coca Cola y una aspirina. Y dice que vamos, que se le abría el tercer ojo, y de hecho, de hecho nos dio una conferencia en el Centro de Yoga… Llegó, estuvo 10 horas hablando sin parar, unía el siglo XVI con el siglo tal… al final ya era tal el agotamiento que todos estábamos extendidos y él también estaba así, y es que le dio la luminaria, o sea, que te quiero decir… Yo mismo, yo mismo y esto es una prueba mía, yo mismo me tomo un café y escribo 20 folios, y no me tomo un café y escribo medio o no escribo nada. Eso con un simple café. Quiero decir con eso que claro, todo lo que te pueda dinamizar en algún sentido… pero claro, esos estados alterados de conciencia o como sea, ¿se vuelven realmente transformativos? Porque claro, yo tengo en mi círculo varios amigos que llevan, no os exagero, porque son de mi época y yo tengo 71 años, pues llevan 30, 40 o 50 años, como uno que es escultor, otro que es pintor, etcétera, tomando porros, mescalina, ayahuasca, etcétera. Y siempre les pregunto: “pero bueno, ¿esto te ha transformado en algo?” Y dicen: “no, es que todavía es pronto…” y llevan 40 años ya… a ver si alguna vez… (…)Con un poquito de miel y luego un Cola Cao eso te pone más high que todo lo que puedas tomar, vamos… (…)  y yo la hago ante-porro, ¡qué te parece!

(Pregunta, comentario del público…)

 ¿Dónde está la India? En tu propio corazón… No, la India lo que pasa es que… Pero te explico por qué. La India es un arquetipo, en el sentido de que ya Víctor Hugo decía: “la India es nuestra gran abuela, nosotros la veneramos”, y hubo toda una corriente en el siglo XVIII, XIX, (…) Infinidad, hasta Blasco Ibáñez en España, etc., RomainRoland, el premio Nobel, que vivían la India con un romanticismo extraordinario, como yo la viví cuando fui la primera vez. Una cosa es la India ensoñada y otra cosa es la India real, pero lo que es indudable es que el viaje a la India es el viaje, se le llama “el viaje”, y se dice siempre: la India es la India, y se ha hecho una encuesta entre trotamundos y cuando les preguntaron: “el país más interesante”, todos dijeron como el primero “la India”, porque no es viajar al otro lado del mundo; es como viajar a otra galaxia, y en la India está lo mejor y lo peor, y no conozco a nadie que no vaya a la India y se enfade y se cabree, porque la India te saca lo mejor y lo peor de ti, te revuelve, te remueve, es una experiencia de electroshock, etc., y entonces la India deja esa impronta y a nadie deja indiferente. Hay gente que nada más llegar les repele la India de por vida y a otros les imanta y les fascina. Hablando de drogas, hay muchos amigos míos que dicen que Benarés es droga pura, y que han vivido allí como Jesús Aguado, 18 años, o Álvaro Enterría que lleva allí 30, o lo que sea. Entonces no te deja indiferente. Cuando algo no te deja indiferente te imanta, te atrapa, pero en la India se practica ahora infinitamente menos Yoga que en el Centro de Yoga Nagual. Esa es la realidad, no hay que engañarse. Lo que pasa es que ¿qué es? La India es la patria del ajedrez y nadie juega en la India ya, pero es la patria del ajedrez. La patria del yoga, de las místicas más refinadas y depuradas, de los cultos más diversos; todo eso forma un crisol de conocimiento y sabiduría impresionante. Nunca nos podremos dar cuenta de lo que representa la herencia cultural, mística, artística y literaria de la India. Pero no hay que engañarse: la India vive de talentos pasados, lo que no quiere decir que no puedas encontrar místicos, etc., pero vive de talentos pasados, ha habido una degradación impresionante.

Si me lo preguntabas es porque no has ido a la India. ¿Si hay que ir o no ir? Pues hay que ir si se quiere porque es muy interesante, pero sin expectativas: si surge algo, surge, y si no, pues vives el viaje que es lo realmente interesante, vivir la India al margen de si en la India hay Yoga o no hay Yoga o hay enseñanza. Vivir la India como tal, eso es lo que te cambia realmente, porque la India te hace a la vez sufrir y gozar, y sale otro lado de ti en la India, otra energía, otra forma de ver las cosas. Pero vamos, yo cuando fui la primera vez a la India iba con la idea mítica cuando me subí al avión de que todo el mundo iba a ir leyendo el BhagavadGita; sí, sí, pero eso es cierto, ¿eh?, pero eso es cierto. Y claro, me sentía muy defraudado cuando iba mirando y lo que iban leyendo era el Financial Times… o sea, la India hoy en día es mucho más materialista de lo que pueda ser otro país.

A ver, más cosas.

(Pregunta, comentario del público…)

Bueno. España… si en un país se mide su grado de civilización por el amor a los animales, España está en los últimos lugares. De eso no hay la menor duda, ¿verdad? Que no puedas viajar nunca con un perro, yo mismo con un gato no puedo… la última vez que estuve en la playa de San Juan, pedí a un hotel: “¿puedo traer a mi gato, dejarle en su…?” Dijeron: “bajo ningún concepto.” Esto por Francia, por Suiza, es impensable. El que se sigan haciendo las atrocidades que se hacen a los animales etc., eso demuestra muy poco en el grado de civilización de un país. Ahora, que es cierto que cada día más personas van teniendo mascotas o se van solidarizando y sensibilizando más con los animales, eso también es cierto, pero luego tú vas a los pueblos o hablas con la gente del pueblo y el menosprecio a los animales es total.

(…)

Pues eso es muy importante. Eso, hablando de la India como hablábamos, en la India a los perros se les trata horrible. Yo vi allí cómo les envenenaron en una época para quitárselos de en medio, luego vine aquí, me moví con todo, con la Embajada, con los ministros de allí de la India, etc., nadie me hizo caso, porque les exterminaban de una manera profundamente dolorosa con venenos que estaban en las calles horas y horas falleciendo. Y en la India ya se dice, que todo es sagrado menos las viudas y los perros, que se les trata fatal. Pero es cierto que va habiendo un avance de sensibilización, lo que tú dices. Si ahora ha habido trescientas y pico mil firmas para que no sacrificaran a Excalibur eso quiere decir algo, pero luego también surgen estos individuos como el tal HermannTertsch este, de estrechos puntos de vista que lo que criticaba es esto, que vamos, que mientras se mueren los niños en África la gente se está preocupando… porque lo enfocan mal… exactamente, es que es una visión sesgada, no tiene que ver una cosa con la otra.

(Pregunta, comentario del público…)

Eso es. Esaes la gran evidencia. Pero la otra evidencia es que como un juez aquí es dios pues hace absolutamente lo que quiera, porque es más infalible que el Papa. Entonces ni trescientas mil firmas ni millones. Eso es imparable porque él lo vio de esa manera o le aconsejaron de esa forma.

(Pregunta, comentario del público…)

Eso es lo que dice en su Facebook Antonio Ballesteros, del que tú has leído un trozo en mi… no sé si has ido a su Facebook… yo en el mío hago referencia a unos pequeños trozos de él, pero es interesante leerse todo su texto. Élapoya incondicionalmente a Excalibur, mucho más que yo haga en mi trabajo ahora. Él lo que dice, es un poco lo que tú comentas, dice: “ahora 300.000 personas se hacen eco de Excalibur, pero millones y millones de seres humanos hemos guardado silencio con respecto a las muertes de África”; entonces claro, eso también es paradójico pero efectivamente, lo que luego personas de puntos estrechos de vista como Hermann Tertsch utilizan, cuando una cosa no tiene que ver con la otra. Lo que tendríamos es que conscienciarnos de todos esos millones de seres humanos que mueren pero también concienciarnos de que los animales son nuestra familia. Lo que me dijo una vez el Dalai Lama,“todos formamos parte de una familia de seres sintientes.” Si tú tienes alma, un perro y una tortuga tienen alma, y si no es que no la tenemos nadie. Es que claro, pensamos que solo nosotros estamos en el Ser; no. Ellos están bastante más en el Ser que nosotros.

(Pregunta, comentario del público…)

Ya sabéis lo que se dice, decía un escritor que si se cruzara a los hombres y a los gatos mejoraría mucho la raza humana, pero empeoraría la gatuna.

Sí.

(Pregunta, comentario del público…)

Lo primero que hay que hacer es encontrar un punto de quietud en nosotros mismos. Se dice que justo en el centro del tornado hay un espacio de calma y de quietud. Hay que encontrar ese punto de quietud, porque si uno no transforma su mente no está capacitado muchas veces para dar lo mejor de sí mismo. ¿Por qué todas las reformas fracasan? Porque el reformador no ha reformado su mente. ¿Por qué las revoluciones quedan frustradas? Porque el revolucionario no ha revolucionado su mente. Luego si todo surge de la mente, si la mente es la precursora de todos los estados, tenemos antes que nada que mejorar nuestra calidad de vida psíquica. En esto que hablábamos sobre los animales y el ser humano hay que ver los dos lados, porque tampoco hay que demonizar al ser humano, ni hay que demonizar al animal ni viceversa. El animal vive en un colectivo, vive en el grupo, y él tiene sus códigos grupales, y el animal, cuando hay fuego, huye de la selva y sale corriendo, y el ser humano puede pervertir esos códigos, es decir, un niño está llorando en la selva y se juega la vida para entrar a salvar al niño, luego todo tiene su lado positivo y negativo, en el sentido de que un animal es que tiene otra estructura egoica, no tiene nada que ver con la nuestra, y nosotros, por lo que sea, aunque sea porque hemos tomado derroteros falsos en la larga evolución de la especie, en nosotros aparece como me decía BabajiSivananda un cerebro, por hablar de una manera maniquea, un cerebro sagrado y un cerebro demoniaco. Hitler ejerció el cerebro demoniaco; la Madre Teresa de Calcuta ejerció el cerebro sagrado. Hay unas potencialidades en nosotros que en sí mismas son también neutras, es el Tao. El Tao no es bueno ni es malo; es neutro, es cómo luego tú utilizas esas potencialidades, y esas potencialidades las puedes utilizar con lucidez y con compasión, o las puedes utilizar desde un absoluto egocentrismo y desde la crueldad de una actitud despiadada, pero de lo que no cabe duda es de que todos nosotros o nos reeducamos y nos ennoblecemos o en situaciones especiales procederíamos como ni siquiera nos podemos imaginar, porque no somos seres humanos, somos homoanimales. Eso es lo que hay que pensar. Ni estamos ahora conectados con el grupo animal ni nos hemos convertido en seres humanos, entonces estamos muchas veces en detrimento de los animales, a medio camino. Ni estamos en una orilla ni estamos en la otra, con lo cual pesadumbre. Y por otro lado, si nos viéramos o nos hubiéramos visto todos en circunstancias como lo que pasó en Yugoslavia no sabemos cada uno de nosotros cómo hubiera procedido, porque como no tenemos una consciencia real, aunque creamos que la tenemos, al final nosdejamos todos ganar por las influencias externas. De hecho hay una cosa: solo hace falta ver cómo es la mente humana asistiendo (yo nunca he asistido porque me cuido) a una reunión de vecinos. Yo nunca he ido porque no quiero alienarme más, pero me lo han contado, y ya basta ir a una reunión de vecinos para saber cómo es aquello. Como decía el adagio: “si te crees iluminado, visita a la familia”etcétera.

Es que claro, decimos que todo lo vemos a nivel global o grupal, pero es que luego, si cada uno se chequea y se observa, a su nivel pequeño también somos ruines, o somos mezquinos, o tenemos un lado sombrío, es por esto que en la filosofía oriental se pone tanto énfasis en la mejora sistemática de la mente, porque lo mejor y lo peor está en la mente. Buda dijo: “en la mente hay las tres raíces de lo sano y las tres raíces de lo insano.” Las tres raíces de lo insano son la ofuscación, la avidez y el odio, y las tres raíces de lo sano son la generosidad, la lucidez y el amor. Entonces todos nos movemos ahí en ese espacio, y hay que ir poco a poco desenraizando nuestro lado más negativo para que prospere el positivo, pero como toda la sociedad confabula contra el individuo, y como el místico no interesa, porque es el único que es libre porque piensa por sí mismo y es el verdadero revolucionario, y es una flor que emerge y que no quieren los poderes instituidos, entonces todo eso se va castrando y castrando. De hecho, yo viví toda la época del Yoga cuando la dictadura y aquí no había quien consiguiera un libro de nada, solo Ramacharaka que ni era hindú, era un americano llamado William Atkinson que firmaba como Ramacharaka para vender más, y que eran unos libros horrorosos, pero claro, eran los únicos que se dejaban porque como hablaban de la curación por el agua pues eso al franquismo no le importaba: “bueno, pues que la gente beba agua y así cobramos más la factura del agua”, pero nada ideológico. ¿Y qué va pasando? Que cada vez que nace un movimiento realmente revolucionario espiritualmente hablando, se uniforma. Lo que se ha hecho con los aborígenes. Se les uniforma, se les incorpora a la sociedad profana, y en este sentido de profanalizarlo todo, de desacralizarlo todo y profanalizarlo pues sucede que todos vivimos totalmente unas mismas pautas, unos mismos patrones, etc. Luego es cierto, como yo les digo a los alumnos del Centro de Yoga, que es más la gente buena que la gente mala, de eso no cabe duda; pero los malos se organizan mucho mejor, por lo que fuere, ponen másénfasis a lo mejor en su maldad. Pero si la mente no cambia es muy difícil que las cosas cambien. Fijaros, en el budismo se habla del Nirvana, y Nirvana es extinción, que te extingues, no sé si vas al cosmos o no pero te extingues. O sea, este pequeño ego que todos adoramos desde luego es provisional y se extingue. Entonces yo le dije a mi maestro de budismo Narada Artea: “bueno, ¿y qué pasa si todos alcanzáramos el Nirvana?” Y dijo: “no se preocupe, eso nunca va a pasar.”¿Por qué? Porque no queremos soltar el ego, porque ya que estamos aquí… El ego es lo que trata realmente todo sistema espiritual de ir superando, y sin embargo, en este mismo mundo del Yoga es donde más ego hay, y el peor ego es el orgullo espiritual, eso es lo peor que puede pasar, y el ego es tremendo. Yo cuento en mis conferencias esa anécdota que no sé si conoces, Mariano, de que va un escritor por la calle y se encuentra un amigo, y empieza a hablar durante dos horas de sí mismo. Y a las dos horas dice: “bueno, basta ya, no hablemos más de mí. Ahora hablemos de ti. ¿Has leído mi última novela?” Pero es que el ego es así. Hay esa otra anécdota que cuento de que un amigo se encuentra con otro y le dice: “¿qué tal estás?” Y dice el otro: “muy bien, porque es que antes tenía un defecto, y es que me creía el mejor. Ahora lo he superado y soy perfecto.” El ego siempre está ahí.

Yo siempre pongo de ejemplo a mi gato. Le adoro, digo que es el ser que más quiero porque por lo menos no me juzga, y eso es importante, y luego con un animal sí hay esa empatía más allá, en lo supraconceptual, que con las personas es muy difícil, porque claro, había un maestro que decía: “si una persona te gusta, tenla lejos y siempre te seguirá gustando.” Pero en el trato diario, la fricción… con los egos, la guerra de egos, es muy difícil mantener ese equilibrio muchas veces en la relación.

A ver, más cosas.

(Pregunta, comentario del público…)

No, no, pero habla de algo concreto, no evadas, de relaciones…Porque cuando hablas de una relación, para salirse de ella es porque no es satisfactoria. O es tóxica para ti o algo pasa; por algo te querrás salir de una relación…

(Pregunta, comentario del público…)

Toda relación libremente elegida, toda relación libremente elegida ¿para qué debe ser? Para que sea satisfactoria y grata. Hay un adagio que reza: “Dios nos da la familia y gracias a Dios nosotros elegimos nuestros amigos”. Toda relación libremente elegida es para cooperar, es para recíproca ayuda, es para que sea, en suma, satisfactoria. Si no es satisfactoria hay que plantearse qué fisuras se están dando en esa relación para que no sea satisfactoria, y entonces hay que proceder en consecuencia. Cuando una relación, que no digo que es tu caso, porque si dudas es que ya no es tan mala, pero cuando una relación crea dependencia mórbida y la gente sigue, entonces a esas personas que sufren muchísimo y que se quedan enganchadas – eso es peor que una droga – hay que decirles: “mira, si tú logras apartarte de esta relación durante un tiempo vas a vivir el infierno, pero si sigues con ella lo vas a vivir siempre.” Esa es la cuestión. Si no, lo puedes vivir un mes, dos meses, pero la gente que está en el infierno y sigue con la relación es que va a perpetuar esa situación infernal a lo largo de toda su vida. Entonces lo que sucede es que en las relaciones, sobre todo sentimentales, ahí es donde se pone al descubierto todas las dependencias que hay en nosotros, los huecos de soledad, los agujeros psíquicos, las expectativas, las exigencias, los impositivismos y un largo etcétera.

(Pregunta, comentario del público…)

No; por eso ahí hay que aplicar un poco el razonamiento objetivo, que no es nada fácil. Hay una cosa muy curiosa, y es que muchas veces a alguien que tiende a crearnos conflicto hay que darle la bienvenida, porque nos ayuda a vernos, ya que hablábamos hoy de la autoobservación, y a transformarnos. Pero hay un punto que utilizo en un código de conducta interior que hemos ido formando a lo largo de años que es: hay que cambiar “me hacen” por “me hago”. Si a ti alguien te está haciendo algo que te causa dolor y tú te sigues poniendo a su alcance ya no es “me hacen”, es “me hago”, porque tú te sigues poniendo a su alcance. Está bien durante un tiempo utilizar a ciertas personas, vamos a decir difíciles, y nombrarlas: tú eres mi maestra de ecuanimidad, y tú eres mi maestra en paciencia, y tú eres mi maestra de benevolencia etc., pero durante un tiempo. No tener siempre un maestro de ecuanimidad, paciencia y benevolencia a lo largo de toda la vida. Entonces hay que saber cuándo esa situación te ayuda a crecer a pesar de las dificultades, o cuando ya se vuelve desertizante y te roba toda tu energía y toda tu creatividad. Pero claro, eso solo lo podrá ver uno a través de su discernimiento. Lo que sucede es que todos ahí es como si hubiéramos recibido un narcótico, u opiáceos, y nos quedamos en relaciones que en realidad van mal, pero no van muy mal. Pero esto es trasladable a nuestra vida. A la gente le preguntas qué tal va y dice: voy tirando. Se quedan ahí, en lo fácil, ir tirando, en lugar de decir “voy a transformar esto a ver si encuentro otra forma más adecuada de manifestarme o de ser”. En ese sentido, de todo se puede conseguir un Yoga, porque todo nos puede ayudar en esa transformación interior si sabemos aplicar la actitud adecuada. Pero es muy difícil tener un vecino que toca el trombón y mantener la ecuanimidad, ¿verdad? O cuando estamos en clase de Yoga, que haya ruidos o algo así. Les cuesta mantener la ecuanimidad.

(Pregunta, comentario del público…)

Bueno, un 80% de mujeres lo hay en todo. Curiosamente, ahora nos vamos a una firma de libros y el 80% es de mujeres. Nos vamos a una conferencia zen y el 80% mujeres. O sea, aquí pueden pasar dos cosas: una, porque son más inquietas o porque ven menos el futbol. Y luego, sois más, pero no hasta ese grado, no a ese porcentaje.

(Pregunta, comentario del público…)

Los hombres tienen otro tipo de ego al de las mujeres. El ego de los hombres es más expansivo, más narcisista, y la mujer pone el ego en otras cosas. Pero luego el hombre tiene esa necesidad de  enseñar, de difundir, de expandir y también así de afirmarse y de reafirmarse. Vi el otro día, hace tiempo, en una película, que hay dos amigos y uno le dice al otro: “bueno, me voy al Yoga”. Y dice el otro: “pero ahí solo van mujeres”. Y dice él: “por eso voy”. Pero es cierto lo que tú dices, aunque se va equilibrando. En el Centro de Yoga al principio había lo que tú has dicho, un 20% de hombres y un 80% de mujeres. Ahora debe haber un 40% de hombres y un 60% de mujeres. O sea, cada vez yo creo que también el hombre se va interesando mucho más no solo por Ronaldo sino por otras cosas.

(Pregunta, comentario del público…)

Sí; ahí hay también unas pautas, efectivamente, lo que tú dices: en la magia, la mayoría de los hombres son magos, es muy raro encontrar magas.

(Pregunta, comentario del público, charlita…)

Bueno, vamos a trabajar un poco con la relajación. ¿Alguna pregunta más?

(Pregunta, comentario del público…)

Mira, hoy en día al haber un exceso de “cientificación” de todas estas enseñanzas: todo trata de medirse, entonces se hacen cada día más pruebas de lo que es, o lo que sucede, o cómo funciona el cerebro en la meditación, pero ya hace 40 años, cuando estuve la primera vez en India, en hospitales yóguicos o en clínicas en las que se utilizaba el Yoga ya se habían hecho cantidad de radiografías, por ejemplo, para ver cómo actúan en nosotros las técnicas que llaman mudras y bandhas. ¿Las conocen, los mudras y bandhas? Pues ya se había hecho de todo para ver cómo las técnicas del Yoga operan sobre el cuerpo. De hecho, yo mismo fui una cobaya para las primeras pruebas que se hicieron en España en dos hospitales, en el Puerta de Hierro y en el San Camilo, y con todo tipo de aparataje entonces muy sofisticado para la época me estuvieron chequeando para ver cómo cambiaban determinadas cosas o funciones a través del pranayama, a través de estar boca abajo quince minutos en el shirsahana… me hicieron el electroencefalograma, etc. Todos estos estudios tienen su interés y se han puesto ahora de moda, pero no son nada definitivo, porque como dice mi neurólogo, Antonio Tallón, es que hay cosas que no son medibles y que no se pueden refrendar en el cerebro. Si tú entras en un estado de quietud y de ensimismamiento pues a lo mejor hay una ralentización de las ondas cerebrales, pero eso no mide tu grado de consciencia, de espiritualidad, de nobleza… Entonces todas estas pruebas científicas lo que sirven a veces es para convencer, entre comillas, a los escépticos, pero en realidad luego no tienen un gran alcance desde el punto de vista de la evolución personal y del desarrollo de la consciencia, porque eso hoy por hoy,afortunadamente, no se puede medir. Lo que síconstatan estas investigaciones es que no era algo mítico,ni un engaño, cuando los yoguis de siglos pasados decían: “yo consigo detener el corazón, o el pulso”. Entonces llegó la doctora Teresa Bross, se fue in situ a la India, esta gran cardióloga, y con instrumental fue cogiendo yoguis y fue comprobando que efectivamente ralentizaban el corazón hasta ya un desenlace final, y luego se recuperaban. O por ejemplo, el otro día lo comentaba, porque vi una película muy mala al respecto pero que a mí me interesó por esto, que son los que bajan en apnea libre a 100 metros de profundidad. Todos estos campeones del mundo confiesan que se han preparado con la meditación, con la relajación y sobre todo con el pranayama. O por ejemplo, que hay yoguis que logran,dicen incluso, cambiar los movimientos peristálticos del intestino, o que logran… hasta ha habido que se han seccionado una arteria y que con la mente han logrado que no fluyera la sangre por esa arteria, o un yogui, caso cierto, que cuando le iban a operar de gravedad dijo que se llevaba con él…como en la India pasan las cosas más extravagantes y allí todo es posible, pidió permiso para que durante la operación le acompañaran sus discípulos, y se operó sin anestesia, y era una operación muy dolorosa de una parte del cuerpo, y él iba diciendo a los discípulos: “mirad, quito la sensibilidad, el pranade aquíy ya no me duele”. O sea, todo esto que antes parecía fantasía que un faquir se pudiera enterrar y estar varios minutos bajo tierra, etc., luego se ha ido comprobando que el ser humano tiene poderes sobre su fisiología. Ahora bien, esto no quiere decir que luego sin embargo eso te cambie a nivel anímico, porque está la historia de un célebre faquir al que enterraron durante 12 años – es un cuento -. Le enterraron durante 12 años porque el Marajá le ofreció mil rupias en oro si superaba la prueba. Entonces el hombre tenía un control excepcional, se enterró vivo, recitando previamente un mantra, se tapan los oídos con cera, se tapan con cera los orificios nasales, ralentizan el metabolismo hasta parar casi el pulso, el corazón, hay menos consumo de oxígeno, toda una técnica de faquirismo que explico en mi novela “El Faquir”. Entonces le metieron al hombre y cuando ya pasaron los 12 años y le sacan de la urna, el hombre nada más salir dice: “¿dónde están mis monedas de oro?, dando a entender este cuento que eso no te transforma, que puedes llegar a ser un faquir, pero él seguía con el mismo apego a sus monedas de oro que cuando le metieron 12 años antes. ¿En qué se transformó? En nada. Luego lo importante es calibrar, también en todas estas pruebas, si hay o no transformación interior. Cuando uno se cuestiona ¿esto me estará ayudando en algo?, ¿estaré avanzando con el Yoga, con la meditación con el Vipassana?, uno tiene que autoobservarse y decir: ¿a ver, yo estoy cambiando? ¿Estoy siendo un poquito más generoso, más tolerante, menos reactivo, menos egocéntrico? ¿Estoy cambiando o estoy pensando que estoy cambiando y no cambioabsolutamente en nada? Porque este es el cuento celebérrimo de ese loro que está en una jaula y está siempre gritando: “!libertad, libertad, libertad!”. Y un vecino una noche, furtivamente, cuando ha salido de la casa el dueño del loro, entra en la casa apenado para liberar al loro, y cuando entra en la estancia donde está la jaula, el loro empieza a gritar: “libertad, libertad, libertad”.Entonces el vecino se acerca, le abre la portezuela de la jaula, el loro aterrado se lanza a la parte de la jaula, al final se agarra a los barrotes pero sigue gritando “libertad, libertad, libertad”. Eso lo hacemos todos. “Quiero mejorar, quiero cambiar, quiero perfeccionarme”, pero seguimos en la jaula. Entonces, a mí me da igual si mañana me miden y me dicen: “pues usted logra que este lado del cerebro tenga otro color” o lo que sea. Lo importante es si tú cambias: si te haces más humano, más generoso, menos codicioso, etc. Por eso esas pruebas científicas validarán ciertas cosas, pero a la larga tampoco evidencian la calidad psíquica del individuo. Puedes ser un faquir y ser el hombre más egoísta del mundo.

Vamos a ver ahora, os voy a explicar brevemente para los que no habéis practicado nunca. Savasana. Quiere decir “la postura del cadáver”, porque se logra una gran inmovilidad y se va consiguiendo lo que se llama la detención consciente. Es decir, detener el cuerpo conscientemente e ir poco a poco también deteniendo la mente. Yo siempre digo, aunque parezca un slogan publicitario, que el medicamentomás barato y sin contraindicaciones es la relajación profunda, que a todos nos puede ir favoreciendo enormemente en todos los órdenes. La relajación consiste en un método o técnica con la que vamos sintiendo las distintas partes del cuerpo y las vamos relajando, vamos consiguiendo relajar la musculatura y aliviar, por tanto, las tensiones neuromusculares. Pero la relajación es mucho más, es una aproximación a nosotros mismos, es tranquilizar o sedar el sistema nervioso, es aprender a relacionarnos con nuestras profundidades; nos va poco a poco dotando de mayor equilibrio para llevarlo luego a la vida cotidiana. Y la relajación es una técnica muy agradecida, siempre digo que si una persona, a lo largo de seis semanas diariamente hace 20 o 15 minutos de relajación, en 6 semanas uno consigue un nivel fabuloso de relajación y se logra lo que se llama la respuesta de relajación, que es que en cualquier momento o circunstancia, viajando, en una reunión, en la consulta de un médico etc., uno puede relajarse. Lo mejor para aprender la relajación es la posición de decúbito supino: es decir, extendido sobre la espalda en una superficie que no sea ni demasiado dura ni demasiado blanda. Y se trata de ir relajando, como vamos a hacer, progresivamente el cuerpo por zonas. Sentimos y soltamos, sentimos y soltamos. Y así, poco a poco, nos vamos haciendo con la plácida sensación de relajación, y en la medida en que aprendemos a relajar el cuerpo también aprendemos a aquietar, a equilibrar la mente. Es solo una cuestión de práctica. Igual que siempre digo “se aprende a meditar meditando”, podríamos decir que “se aprende a relajarnos relajándonos”. Y si uno insiste y va poco a poco practicando la relajación descubre que no solamente se favorece el cuerpo enormemente, sino que también empieza uno a tener otros estados, ya que hablábamos de estados de consciencia, otros estados de consciencia, porque la relajación va pasando por fases. Y van surgiendo determinados síntomas, y hay personas que les asustan, pero que son solamente síntomas, como verse un poco desde arriba, o creer que te hundes y te caes por debajo del suelo, o pierdes la noción de una parte del cuerpo o de todo el cuerpo, o te despersonalizas, pero todo son síntomas, que pueden o no pueden ocurrir, pero que nunca son en absoluto arriesgados o peligrosos. No se conoce nadie que se ponga a relajarse y ya no se pueda levantar de la relajación. Ese caso no existe. Es como cuando la gente en el Centro de Yoga me pregunta: “oye, Ramiro, ¿y si me hago un adicto a la meditación?” Siempre les digo: “no ha habido ningún caso de estos”. Nunca se ha conocido el caso de que a las 10 de la noche hayamos cerrado la puerta, alguien se quede y al día siguiente le recuperemos… No. Pues entonces hay que tener en cuenta que no pasa nada si estos síntomas se experimentan, pero tened la certeza de que la relajación es una herramienta preciosa para todas las personas. Inclusolos Cuerpos de Seguridad en muchas partes del mundo, sometidos a tanta tensión o presión también practican la relajación, y para la convalecencia de una enfermedad, y para evitar determinados tics o tendencias neuróticas; o sea, la relajación ayuda, pero repito, hay que practicarla.

Así que os voy a entregar esta última parte, esta herramienta, porque creo que os puede ser de gran ayuda, sobre todo a los que no conocéis la relajación.

 

Así que… (Práctica relajación).

FIN

 

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