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Home » Artículos » Ellos escuchan

Ellos escuchan

Por Alejandro F.M..- Mi historia empieza a partir de que un amigo me convence de empezar con la meditación, el acababa de regresar de un curso de Vipassana el cual ayudó mucho a su evolución personal y espiritual por lo cual me compartió su experiencia. En esos días yo estaba con mucha falta de arraigarme a algo de cualquier tipo que me regresara la Fe, ya que no me había ido muy bien con mi trabajo el cual no podía encontrar muy facilmente, asi que pense, ¿porque no? y me inicie en la meditación leyendo cuánto articulo pasaba frente al monitor de mi computadora.

Fue muy difícil lograr concentrarme ya que fue diagnosticado con TDAH en mi infancia, así que fue una dura batalla en lograr la capacidad de concentración tal cual me lo pedían los artículos. Cuando por fin domine mi cabeza en el arte de la meditación empezaron a suceder todos los sucesos que les contaré a continuación y a futuro.

Una noche como cualquier otra termine mi cena y de ver una serie de televisión con mi pareja como acostumbrábamos cada noche, todo iba como siempre transcurriendo con normalidad, me cambie la ropa de día por mi pijama, me tumbe en la cama y me quede dormido.  Alrededor de las 3:00AM despierto de un sueño extremadamente raro, me encontraba en casa de un amigo cercano, estábamos platicando en la sala de su casa cuando escucho la voz de su mama la cual había fallecido, al dirigir mi atención hacia ella, la veo bajando por las escaleras caminando sonriente hacia donde nos encontrábamos mi amigo y yo, al llegar a donde estábamos me mira fijamente a los ojos y me empieza a empujar el abdomen con sus manos fuertemente al mismo tiempo que me decía “dile a mi hijo que está bien, que todo está bien, que se lo que esconde y ahora puede ser libre!”.

Al  terminar de decir eso,  el último empujón que me dio me hizo sentir una descarga eléctrica muy fuerte y desperté asombrado. Voltee a ver el reloj en la caratula brillante de mi teléfono celular. Al darme cuenta lo tarde que era, me levante de mi cama hacia el baño y di unos sorbos a un vaso con agua fresca para regresar y continuar con mi sueño, aunque cada paso que daba rumbo a mi cama me venían los recuerdos de ese sueño y esbozaba una media sonrisa pensando en lo agradable que fue ver a su mama en el sueño ya que le tenía mucha estimación, de igual manera me tumbe en cama  para continuar mi descanso.

Nuevamente recuerdo estar en el mismo lugar ante la misma situación con mi amigo y su madre, la cual celosamente repitió las mismas acciones que antes describí, un empujón con descarga eléctrica seguida  por la leyenda “dile por favor que esté tranquilo que todo está bien conmigo,  que así lo entiendo y que sea así feliz”, de igual manera desperté pero ahora con más asombro ya que raramente he vivido el mismo sueño repetirse por lo cual me mantuve unos minutos sentado en la orilla de mi cama tratando de que mi mujer no despertara,  al paso de los minutos  vuelvo a acostarme después de dar otro pequeño sorbo a mi vaso con agua mientras agitaba mis ideas tratando de entender lo que había pasado. Una vez más se repite el mismo sueño y es cuando despierto de golpe espantado, entendiendo que podía ser un mensaje para mi amigo, mi mujer despertó de igual manera y le platique la situación, a lo que ella me convenció en mandarle un mensaje a esa hora a mi estimado amigo, lo cual hice sin titubear unos segundos después. La respuesta que tuve de él fue inmediata, contestando muchas gracias amigo, entiendo perfecto lo que me estás diciendo. Pasaron varios meses,  quizá años sin hablar o saber algo de él, ya que nuestras vidas tomaron rumbos diferentes.

Una tarde cualquiera recibo una llamada telefónica de mi amigo invitándome a comer, lo cual accedí inmediatamente ya que convivimos mucho en la preparatoria,  éramos muy buenos así que pensé que sería bueno recordar los viejos tiempos.. Sentados platicando en el restaurante, sale a flote el tema de  aquella vez que tuve el sueño el cual envié el mensaje de su madre a través de un mensaje de texto. Recuerdas aquella vez, me comento de una manera nerviosa y seria. “En aquella ocasión me encontraba yo con una amiga platicando uno de mis secretos del cual nadie sabía; cuando recibí tu mensaje. Esa noche le confesaba a mi amiga que tenía demasiados problemas de identidad y que acepte mi homosexualidad desde un tiempo atrás, pero el temor a confesárselo a mi madre era enorme, no quería desilusionarla”, así que inmediatamente sabia de lo que se trataba, continuo mencionándome que a la hora exacta en que le envié el mensaje el  terminaba su confesión a los oídos de su amiga y que al leer mi texto se soltó en llanto. Me conto de igual manera que ese día era el aniversario #1 del fallecimiento de su madre,  por lo cual todo fue tomando mucho sentido, ya que el día que murió su madre él fue en su velorio a confesarle su secreto, pero obviamente no tuvo respuesta, así que esta fue su respuesta.

Las historias que me han pasado parecidas a esto me confirma algo que todos ya sabemos, ellos escuchan, aunque no estén ya en vida, pero ellos escuchan, y cuando saben que a alguno de sus seres queridos lo atormenta algo inconcluso, se hacen presentes para cerrar lo que yo llamo “círculos de vida”.

 

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Un comentario

  1. maria cristina

    el 3/7/2018 murio una persona muy querida por mi de una enfermedad que se lo llevo en un mes, yo no fui a su velatorio, porque queria conservar en mi mente como era él y no como había fallecido totalmente irreconocible, el dia que lo inhumaban mi nieto menor cumplia 15 años, al ir con mi hija a comprar la comida para la fiesta veo pasar una camioneta de la marca que él manejaba, esta madrugada soñé con él , que estaba con una camisa celeste a cuadros y un jean clarito, en la cama de un hospital con el suero puesto, me dijo que iba a hacer un largo viaje y que no lo dejaban hablarme, intentaba llamarlo a su celular pero no podia comunicarme con él, no puedo hacerme a la idea que ha muerto y siento una pena inmensa porque no le creía que estaba muriendo cuando me lo dijo

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