Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Plus
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Music
Music
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » Espejito, espejito

Espejito, espejito

Por Laura Jurado.- Hace unas semanas descubrí a Ricky Angulo gracias a un video de Mindalia que me mandó una de mis hermanas. Su conferencia ‘Deja de estorbar a tu alma para que te vaya bien’ me llamó tanto la atención que de inmediato lo contacté y nos pusimos de acuerdo para que me asesorara. El acompañamiento fue de cuatro sesiones y me ayudó muchísimo. En conclusión, yo necesitaba valorarme y Ricky me dio varios ejercicios para poder lograrlo. Curiosamente, cuando comencé a trabajar en eso, los ángeles comenzaron a enviarme mensajes a través del libro ´Guía Diaria de tus Ángeles´ de Doreen Virtue… invariablemente, cada vez que lo abría, me salía “Reconoce tu valor”… wow!

Por esas fechas descubrí también a Covadonga Pérez Lozana y quedé cautivada con la claridad de sus explicaciones. La primera conferencia que vi “Corrijo en mí lo que me molesta en ti”,  me ayudó a entender por fin cómo es que funciona el espejo, pues no lo tenía muy claro. Covadonga lo dice claramente: los demás no existen, todo lo que veo en ellos tiene que ver conmigo.

A los pocos días sucedió algo que quizás en otro tiempo no me hubiera llamado tanto la atención, pero ahora que tenía frescos los conceptos de Ricky y de Covadonga, pusieron en alerta a mis antenitas de vinil. Una tarde, de la nada me escribe una persona con la que no tengo mucho contacto, ya que nos conocemos superficialmente. Nos ponemos a platicar brevemente y ella me cuenta sus problemas. Yo andaba en la calle y le contestaba cuando podía, pero eso no pareció importarle. Como a la media hora, me escribe otra persona con la que tampoco tengo mucha relación, y pues por no ser grosera, la escucho también.

Platico un buen rato con las dos, y cuando termino, me pongo a pensar cómo es que dos personas que no me atraen mucho, me buscan.

— ¿Qué me está queriendo decir la vida? –me pregunto.

Busco la ayuda de Flor Avilés, con quien en meses pasados había tomado un taller de Transgeneracional, y ella me hace ver que, efectivamente, el universo me está dando una sacudida al ponerme a dos personas que me generan la misma sensación de aburrimiento y de fastidio. Me dice que no es casualidad que yo las esté atrayendo, ya que ellas no necesitan de mí, al contrario, soy yo la que necesita que ellas me sirvan de espejo para darme cuenta qué cosas me disgustan de mí misma.  Entonces me deja de tarea analizar qué parte de mí no estoy queriendo ver y que el universo se está encargando de mostrármelo:

¿Qué pienso de mi vida? ¿Qué pienso de mi personalidad? ¿Qué pienso de mí? ¿Cómo me percibo? ¿Cuál es esa parte de mí que no estoy aceptando y que me molesta?

Al hacerme esas preguntas, lo que me viene de inmediato a la mente es mi frustración por no darme el tiempo para sentarme a escribir y/o a meditar.  Y es que últimamente la rutina se ha apoderado de mí: entre andar de chofer de mi hija, ir al super, al gimnasio, a mis clases y hacer la comida se me pasa el día y acabo tan cansada que lo único que quiero es irme a la cama o tirarme a ver la tele. Y claro, termino con un sentimiento de culpa por no hacer aquello que más deseo.

Pues bien, por si el espejo no hubiera sido muy claro, a los pocos días, el universo me trae una razón más para cambiar: mi cumpleaños número 52 años.  Unas semanas antes de éste, comencé a preguntarme qué significado tendría, ya que son las semanas que hay en un año. Me pongo a investigar y me sorprendo al ver que era un número mágico para las culturas mesoamericanas, ya que representaba el renacer… por lo tanto, decido que mi fiesta será la celebración de mi nuevo nacimiento.

Con esta información elijo crear mi nueva realidad y comienzo a irme a la cama a las 10 para levantarme a las 5 y poder escribir y meditar. Así lo hago durante varios días, hasta que salimos de viaje, me desvelo y mi plan se va al traste… ¡Bueno… tampoco es el fin del mundo! No me lo recrimino y decido retomarlo en cuanto pueda.

Pues en ese viaje me sucedieron otras dos cosas extraordinarias.

Platicando con una amiga sobre su relación con un ex novio, me decía: “Es que la verdad yo soy muy chingona, soy un mujerón”.  Yo la escuchaba y no podía más que estar de acuerdo con ella, ya que era verdad, y me dio mucho gusto ver que mi amiga supiera cuánto valía. En ese momento… ¡toin! Me cayó el veinte de que ella era un espejo de lo que YO SOY, y emocionada, di gracias a la vida por recordármelo.

Pero eso no es todo…

Más tarde fui a una reunión con otras amigas y me sucedió exactamente lo mismo. Platicando poquito con unas y con otras, de repente una de ellas nos cuenta que la habían escogido de la universidad donde estudiamos para que fuera a dar una plática a los alumnos, como caso de éxito. “Miren” –decía mi amiga- “Yo que era bien relajienta, y ahora me llaman para esto… ¡la verdad es que sí soy bien fregona!

Yo creo que no tengo que decirles que de inmediato supe que ese mensaje era para mí y que me emocioné doblemente al escucharla, ¿verdad?

Sé que soy muy afortunada por poder verme reflejada en los espejos que la vida me pone constantemente y espero seguir siendo capaz de observar tanto mi luz, como mi obscuridad.

Por todo esto, no queda más que gritarle feliz a la vida: ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Laura Jurado

www.elblogdelaurajurado.com

 

 

También te puede interesar

Cómo tener poder sobre uno mismo

Por Francisco de Sales.- En mi opinión, lo que leas a continuación lo recibirás mejor ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *