Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Plus
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Music
Music
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » ¿Evitas o persigues?

¿Evitas o persigues?

Por Nuria Velasco.- Me gustaría que miraras atrás en el tiempo, revisando tu vida, observándola sin juicio para darte cuenta de que has hecho las cosas siempre por dos únicos motivos: evitar el dolor o perseguir el placer.

Si tenemos claro estos dos motivadores y cómo funcionan, podemos usarlos a nuestra conveniencia. Son tan importantes, que incluso dejarás de postergar.

Seguro que hay algo en tu vida que dejaste atrás “porque ya no podías más”. Fuiste aguantando, “tragando”, soportando, etc, pero llegó un punto en el que tomaste una decisión radical y dejaste de hacer o de permitir. Quizá fue el día que dejaste de fumar, o el que empezaste la dieta, o cuando decidiste dejar esa relación tóxica. Aguantamos mucho pero necesitamos pasar un umbral de no retorno, donde ya no podemos soportar más dolor, para empezar a pensar lo bien que estaremos fuera de esa relación, el descanso que sentiremos cuando ya no soportemos algo, o lo bien que nos sentiremos cuando hagamos eso que queremos hacer. Ahí, después ese umbral, pasamos a perseguir el placer. Hasta entonces, aunque parezca mentira, estábamos intentando evitar el dolor, (pero lo sentíamos igualmente). Dejar esa relación sentimental o dejar de fumar era más duro que seguir haciéndolo. Si lo intentamos antes de pasar el umbral, nos sentiríamos fatal. Normalmente, la gente vuelve a fumar o a recaer en lo que sea, porque no ha acumulado suficiente dolor, usaba únicamente la voluntad y ésta no dura mucho si no se la alimenta.

Cuando postergamos, significa que hacer eso que sabemos que tenemos o queremos hacer, es más doloroso que no hacerlo (requiere más esfuerzo, cuesta más,…), así que no lo hacemos. Cuando algo te da mucha pereza, hacerlo causa un grado de dolor, tienes que hacer un esfuerzo, así que no lo haces. Postergamos porque estamos evitando el dolor de hacerlo. Piénsalo: elige algo de tu vida que te cueste hacer (y que quieras hacer o sepas que tienes que hacer) y date cuenta de la enorme pereza que te entra cuando te planteas hacerlo. Ese esfuerzo es dolor y lo evitamos no haciéndolo. Así de fácil. Cuando evitas algo es que supone dolor.

Esta sería la explicación (o una de ellas) de la postergación, pero ahora vuelve a plantearte que por evitar ese esfuerzo no haces lo que quieres, no tomas esa decisión, no haces esa llamada, no empiezas nunca la dieta, etc. Plantéate cómo será tu vida dentro de 6 meses, 1 año, 5 años. Mira tu vida sin que eso que quieres hacer pase jamás. ¿De verdad el esfuerzo que tienes que hacer ahora es tanto que merezca la pena perder más vida? ¿De verdad crees que si no lo haces tú, la vida va a venir a hacértelo? ¿De verdad crees que toda la energía que estás gastando ahora postergando es menos que la que necesitas para hacer lo que tienes que hacer?

Todas estas preguntas tienen como objeto sumar más y más dolor a tu situación, para que te des cuenta de que puedes tomar la decisión de perseguir el placer cuando quieras. Puedes llegar ahora mismo al umbral mirando las consecuencias en el tiempo de no hacer ahora lo que quieres. No esperes a que la vida te ponga en ese punto de “ya no aguanto más” para que tomes las decisiones que quieres tomar.

Proyéctate a futuro imaginando que empiezas a hacer ahora lo que postergas. ¿Cómo te sientes?, ¿cómo es ese futuro?, ¿qué ha cambiado en tu vida?, ¿fue difícil hacerlo?, ¿cuánto esfuerzo necesitó la situación?. Estoy segura que en ese futuro te sientes bien, que ves una mejor versión de ti mismo. Enfócate en eso que vas a ser cuando esté hecho el asunto y no en la pereza que te da hacerlo ahora. Atrévete a tomar las decisiones que sabes que estás retrasando.

Pero no hagas las cosas porque tienes que hacerlas sino para sentirte mejor contigo. Cambia el enfoque. Deja de acumular dolor, persigue el placer.

Nuria Velasco

www.tulibrodelavida.com

 

También te puede interesar

El arte de perder

Por Magnolia Fabre.- El arte de perder nos cuesta tanto. Muchas de las cosas que ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *