Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Youtube
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Talleres
Talleres
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » Experiencias en el umbral de la muerte negativas o infernales

Experiencias en el umbral de la muerte negativas o infernales

478px-Paradise_Lost_2-gustave-doré-1832-1883Por Guillermo A. García.- La mayoría de las experiencias cercanas a la muerte son placenteras, las llamamos ECM paradisíacas, algunas son sublimes y nos revelan el esplendor posible de la experiencia de existir. Toda experiencia en el umbral de la muerte, inclusive la experiencia infernal, objeto de este artículo para las amigas y amigos de Mindalia, nos hacen evidente que existen otras realidades más allá de nuestro espacio-tiempo cotidiano, son experiencias místicas profundas según la definición de William James y por lo tanto tienen el valor de evidencia de las realidades trascendentes.

Aproximadamente un tercio de las ECM reportadas no son dichosas, presentan un tono emocional fuertemente negativo, suelen carecer de la revisión de la vida que se deja atrás y lejos de eliminar el temor a morir lo incrementan, para quienes tienen una experiencia en el umbral de la muerte negativa o infernal, la misma se les convierte en una piedra en el zapato … de por vida.

Son sub reportadas quizá por el estigma que dejan en aquel que las vive o por el temor que provocan, he visto a quienes tuvieron una ECM infernal empalidecer al evocarla aún décadas después de vivida, simplemente no la pueden recordar en paz. Pocos autores del tema la presentan en sus trabajos, no los culpo, supongo que no quieren incrementar el temor a la muerte, pero debo decir que es como esconder la cabeza debajo de la tierra ante una cosa que no nos gusta ver, no sirve a la hora de discernir qué nos pasa cuando morimos.

Así cómo nuestras vidas tienen un costado dramático, duro, la muerte también lo tiene y en nuestro arduo viaje de discernimiento no nos debe asustar más bien debe ser un llamado de atención a vivir profundamente comprometidos con la vida y su potencial infinito, eligiendo en cada encrucijada vital según los mejores valores del espíritu humano, teniendo presente que una vida puede no terminar felizmente en un túnel de luz, es una amarga tensión con la que debemos coexistir toda nuestra vida terrenal, sólo así podemos ejercitar nuestra libertad, cuestión esta última que ampliaremos en otros artículos para Mindalia.

Me permito ahora dar un ejemplo de una experiencia cercana a la muerte infernal: «…tuve un accidente manejando mi camioneta en una ruta y quedé gravemente herido entre los hierros retorcidos de la misma, siento que empiezo a flotar sobre mi cuerpo destrozado cuando me absorbe un vacío oscuro en el que me estaba esperando una presencia maligna, aterradora, era el mal en si mismo, no me atacaba ni me dirigía la palabra pero su sola presencia me provocaba un terror indecible, comprendí que dada la vida que había vivido esa sería mi eternidad, rogué tener una segunda oportunidad y al cabo de un tiempo que se me hizo eterno desperté en mi cuerpo físico ya camino a una sala de urgencias…».

Las descripciones de infierno de las EUM infernales no suelen coincidir con la idea de infierno contemporánea en occidente, que es la surgida de las ideas de San Agustín y la imaginería odiosa de Dante Alighieri, más bien se describen vacíos oscuros, lugares sofocantes, seres deformes, ausencia total de Luz y Amor. Recuerdo al lector que en los evangelios el término usado para el lugar de castigo post mortem es Gehena, que hace referencia al valle de Gehena, escenario de sacrificios humanos al dios moloch y por tanto lugar maldito para los judíos del siglo I, era un vertedero de basura en ese tiempo y entonces en los evangelios el infierno es un basural más que un lugar de tortura, bien parecido a las descripciones de las ECM infernales.

Para quienes han tenido una experiencia en el umbral de la muerte infernal, puede incluso surgir de una ECM gloriosa pero interpretada negativamente, es importante integrarla a la vida y considerarla como un evento evolutivo más que como una condena a futuro, estamos acá para aprender y evolucionar, para empezar de nuevo tantas veces cómo sea necesario.

El problema no es la muerte, la cuestión es qué hacemos con nuestras vidas, las experiencias en el umbral de la muerte negativas son un poderoso llamado a vivir de manera responsable una vida que tiene fecha de caducidad y que incluye una rendición de cuentas, quizá sólo ante nuestras consciencias, al fin de nuestras vidas dejaremos detrás todo aquello que hayamos guardado para nosotros mismos y nos llevaremos los frutos de las decisiones que pusimos en acto, no debemos temer pero se impone la prudencia a la hora de decidir, hay que estar atentos.

No es necesario esconder las ECM infernales a la consideración pública para vivir felices, por el contrario hay que presentarla en toda su complejidad y recordar que en la superficialidad anidan todos los males, vivamos entonces comprometidos con la Vida, amando y dejándonos llevar por el insondable misterio que hace posible todo lo posible, Dios es Amor, tratemos de honrar tanto el misterio cuanto el amor y la Justicia de Dios y no temamos.

También te puede interesar

Amigo pensador, el pensar late en ti

Por José Antonio Hoyos Castañeda.- Uno no dice “estoy latiendo mi corazón”, en  primer lugar porque ...

2 comentarios

  1. las ECM Infernales son una advertencia.

  2. Lilia Rosario Beltrán Moreno

    Así debe ser, vivir al máximo positivamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *