Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Youtube
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Music
Music
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » La Vida es un soplo y yo necesito vivir…

La Vida es un soplo y yo necesito vivir…

Por Laura Dissa.- Empezar un año trae consigo mismo mucha incertidumbre, este inicio de año 2021, tuve la oportunidad de vivir una situación que me impacto en todo el sentido de la palabra, mi ser padeció de dos enfermedades complejas, dolorosas, que te hacen sentirte aislado y sobre todo desconectado; Presenté un diagnóstico asociado con  COVID-19 y Dengue;  el COVID -19, te aísla de quienes ama, se sufre por el dolor propio de los síntomas, pero duele mucho más no poder acercarte  a quienes ama con todo tu ser;  el Dengue es una enfermedad viral transmitida por los mosquitos y de prevalencia en las áreas tropicales y subtropicales, algunos de los síntomas son fiebre alta, sarpullido y dolor en los músculos y las articulaciones, en algunos casos severo puede generar  hemorragia profusa y un shock, que pueden llevar a la muerte.

Según la organización mundial de la salud, el número de caso de dengue en las Américas se ha incrementado en las últimas cuatro décadas, en tanto pasó de 1.5 millones de casos acumulados en la década del 80, a 16.2 millones en la década del 2010-2019, en 2013, un año epidémico para la región, se registraron por primera vez más de 2 millones de casos, y una incidencia de 430.8 cada 100 mil habitantes. Se registraron también 37.692 casos de dengue grave y 1.280 muertes en el continente. En 2019 se registraron un poco más de 3.1 millones de casos, 28 mil graves y, 1.534 muerte, vaya que datos tan reveladores.

Una noche de mi cuadro clínico, experimenté que literalmente me quedaba sin aliento, no había resistencia, no había fuerza, ni aceleración, lo único que me quedaba era el respirar y el soplo de la vida, presenté un cuadro de hipotensión arterial grave (Presión arterial baja, que puede causar desmayos o mareos debido a que el cerebro no recibe suficiente sangre),  literalmente sentía que me moría, gracias a la vida conté con la presencia de mi compañero de viaje, esos seres que están justo cuando los necesitas, al igual que los ángeles espirituales que hacen de nuestras vida una oportunidad de amar, gracias a la sincronía única del momento y a la reacción de ese caminante del destino, pude tener acceso a una bebida ( jugo de naranja) que permitió que mi cuerpo retornará lentamente con el frio que caracteriza el cambio de vibración, logré sentir nuevamente mi cuerpo y la densidad de lo que eso representa, el frio era incalculable y el dolor en el cuerpo fue inigualable, al otro día me trasladaron al hospital y empecé un proceso acompañado de analgésicos, a la par empecé a escribir como un acto de amor y sanación  y esto fue algunas de las cosas que hoy puedo contar que escribí

Yo necesito vivir…

Para poder ver en los otros tu presencia

Para danzar de manera sincrónica con la naturaleza

Para vencer a mis miedos

Para poder contar mi historia y conocer la historia de los demás

Para sonreír, llorar y agradecer

Para crecer en amor y gozo

Para coquetearle a la vida

Para comprometerme con mis proyectos, sueños y propósito

Para ver crecer a mis hijos, tus hijos nuestros hijos

Para conocer nuevos paradigmas

Para entender mi sistema familiar, perdonar y respetar

Para gozarme el vivir en amor

Para entender que los demás me importan

Para sentir al otro

Para hablar con mis vecinos

Para despedir al que desencarna

Para disfrutar de los regalos naturales

Para conectarme con la naturaleza

Yo necesito vivir para amar y ser un reflejo de la grandeza de tu amor…

Dame la oportunidad de vivir para ser esto y muchas cosas más…

Hoy puedo decir gracias, por darme cuenta de estas razones y otras por las cuales yo necesito vivir.

Ahora te toca a ti, ¿Tu porque necesitas vivir

 

También te puede interesar

Viaje Iniciático, un viaje para el Alma

Por Rubén Escartín Pascual.- Un viaje en sí mismo implica una novedad, una experiencia a ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *