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Home » Artículos » Nada permanece, todo se transforma: Excepto lo que Tú quieres preservar

Nada permanece, todo se transforma: Excepto lo que Tú quieres preservar

Por Alejandro Torres Retamal.- En el sendero del Yoga he conocido varios métodos y formas, algunos con linajes más antiguo y otros más modernos, pero de una u otra manera el fondo no cambia, el objetivo y finalidad se mantiene.

Es por lo anterior que en mis sesiones de Yoga, sean personalizadas, grupales y/o comunitarias, expongo mi sentir respecto a que el Yoga es solo uno, una práctica milenaria que se ha venido adaptando a las diferentes culturas y contextos sociales donde se practica. No olvidemos que son más o menos 6.000.000 años A. C. cuando toda esta historia comenzó a escribirse.

Es por ello que me surge la duda respecto a la ferviente defensa que muchos practicantes, instructores y maestros de Yoga hacen, al señalar que el yoga a través de los años se ha mantenido de la misma manera que se practicaba en sus inicios, es decir no se ha transformado su estilo, forma, método, linaje particular, soportando todos los cambios socioculturales.

Me es difícil llegar a pensar que, el yoga se ha enseñado generación tras generación del mismo modo, sabiendo que todo aquello que pasa de persona a persona se va transformando, toda vez que cada ser humano intenta dejar su sello personal, quitando o agregando su pensamiento y experiencia en la práctica, adaptando lo que hay a las habilidades de cada uno (me incluyo).

Si hablamos de Yoga inicial, como el Yoga de verdad, a qué nos referimos con verdad y de Yoga inicial, sólo esa respuesta podría ser contestada por quien creó la práctica milenaria, lo demás son especulaciones o intentos por descifrar enigmas, lo importante actualmente no es quién fue el creador del Yoga, sino lo bien que hace al ser humano, puesto que provee a las personas un bienestar físico, mental y espiritual, y eso no solo lo dice la historia, es de fácil comprobación para quienes lo practicamos, se vive y se siente.

Para reflexionar ¿El Yoga es un estilo, es un linaje, es un método,  es una forma, o es la vida misma?

Sin ir más lejos, en la sistematización se los Yoga Sutras que se le atribuyen a Patanjali, podemos encontrar que en esa época recibe una fuerte influencia budista. Desde aquí en adelante comienzan transformaciones en la medida que el Yoga inicia su viaje por occidente.

Ya en occidente, recordando a Vivekananda, a quien se le atribuye la primera charla de Yoga en Chicago EE.UU. donde no mostró ninguna postura física para enseñar su práctica.

Luego con Yogananda, se dio cuenta de la relación existente entre la finalidad del cristianismo (no como religión, sino como hijos de cristo/Jesús) y la finalidad del Yoga, puesto que compartían pilares básicos, como el amor y la paz. Independiente del avatar, del maestro ascendido o descendido. Las bases, los fundamentos de ambas enseñanzas hacen una especie simbiosis que vienen en apoyo del desarrollo integral del SER humano.

Siento que Yogananda de no haber realizado ésta relación no hubiera logrado un buen resultado, debido a que, el buscar puntos comunes, acerca el yoga a las personas independiente de su credo y nos permite crecer en comunidad.

Un paréntesis, amig@s cristianos o religiosos de occidente que están leyendo esta nota, con todo mi respeto, solo comentar que el Yoga no viene a hacer feligreses ni mucho menos, sino más bien apoya el desarrollo del Ser en todas sus áreas, no a competir ni discutir temas de creencias personales o grupales, al contrario, es un excelente complemento práctico y útil para la vida de toda persona.

En el Yoga Moderno podemos mencionar la fuerte influencia de la gimnasia sueca en cuanto al postureo en la práctica. Acá encontramos a T. Krishnamacharya quien recibió fuerte influencia de la corte de Mysure, luego de ello vienen sus discípulos B.K.S. Iyengar, K. Pattabhi Jois e Indra Devi.

Actualmente el postureo toma un rol protagónico en quienes consultan y se quieren iniciar en el sendero del Yoga, pero no por ello se pierde la finalidad de la práctica, al contrario, es la puerta de entrada por la que todo buscador puede ingresar, ya que siempre la encontrará abierta para mejorar su salud física, sin embargo no es lo más importante.

Las puertas del silencio introspectivo, la atención consciente, la respiración profunda y pausada, respetando ciclos que te traerán al presente sin ausencia y con el tiempo un presente permanente, donde se comprende que los polos no son opuestos, sino más bien complementarios, es aquí donde el camino comienza a tener sentido histórico, con un tono emotivo de amabilidad con uno mismo y con el mundo. El cual muestra lo que Aurobindo señala sobre la supermente, y a lo que Krishnamurti expone sobre la atención.

La supermente tiene la consciencia – verdad que nació con ella, con cada uno de nosotros, solo hay que redireccionar nuestra atención hacía uno mismo (nuestro interior).

Siguiendo todo lo dicho en este pequeño artículo, te hago algunas preguntas que espero puedas responderte:

¿Es más importante aprenderte un método, forma, linaje de Yoga, que comprender lo que el Yoga te puede entregar con su práctica?

¿Es más importante ejecutar de manera perfecta un método, forma o linaje de Yoga, que escuchar y respetar tu cuerpo para no lesionarlo?

Yo practico Yoga a secas, no puedo hablar de un método en específico porque lo practico con mi cuerpo y mente, que no es el cuerpo ni la mente del creador de un método en particular. Entonces con esta simple base, cada uno de los practicantes de Yoga, practica Yoga a secas, y ese es el Yoga que tienen que explorar. Su propio Yoga. 

Yo practico Yoga, el que me pide mi cuerpo por la mañana o por la noche, a veces es exigente y dinámico, porque siento ganas de llevar mi cuerpo físico al máximo, en otras ocasiones es meditativo, introspectivo y en silencio por que mi cuerpo y mente lo piden, en otras ocasiones es una mezcla. En ocasiones son 10 minutos, 15 minutos, 30 min, 1 hora, más de una hora, cerca de 2 horas y más, dependerá de lo que mi cuerpo y mente me digan, no lo que un método, una forma o un linaje me imponga. Esto es lo que trato de fomentar en las personas cuando van a mis sesiones y cursos de Yoga.

Como sugerencia, no te preocupes de la forma, ocúpate del fondo y disfruta! 😉

 

 

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