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Home » Artículos » Pertenencia

Pertenencia

Por Guadalupe Montoya Lazos.- La pertenencia, es uno de los tres órdenes del amor que dan base a las Constelaciones Familiares, Bert Hellinger, ha desarrollado  parte de sus Constelaciones Familiares, a partir de los  órdenes del amor, la pertenencia, la jerarquía y el dar y recibir.

Como Consteladora Cuántica,  al aplicarlos en mi trabajo profesional me doy cuenta de que realmente procesan un cambio en la estructura emocional, mental y por ende familiar en la persona que me consulta,

Ya que al mostrarle cómo funcionan en su familia tanto en la realidad, como en su familia interna, esa cueva de Aladino comienza a invadirse de Luz , despejando las sombras del dolor familiar, dándole un sentido diferente al existir y ser procreado en esa familia, al grado de hacer cambios individuales y familiares que le permiten sacar de la cueva al engaño, la soledad, el abandono, la tristeza… que habitan ahí de manera solapada y rumiando resentimiento que sólo genera enfermedad y miedo.

Si bien los tres órdenes son fundamentales, a mí en lo personal me gusta trabajar con “la pertenencia”, ya que la sola palabra, impulsa al incosciente a dar una respuesta a sus miles de cuestionamientos.

Pertenecer significa ser parte de.. y eso implica que uno no está sólo, por el contrario pertenece a una familia a un clan, y por mucho que se desee, olvidarse de esto, tanto el clan vertical (transgeneracional) como el horizontal(los actuales actores de la familia), están presentes día y noche en nuestro ser.

Pertenecer implica una responsabilidad, tanto del Clan como de nosotros hacia él, porque, somos parte ineludible de ellos y ellos de nosotros, por lo que entre más pronto nos demos cuenta de ello, más podremos entender y participar de nuestro aquí y ahora.

Logrando participar abiertamente en este privilegio y siendo responsables conscientes, de nuestro acto de pertenecer y respetar  nuestro origen entendiendo nuestra presencia, activa en la realidad que nos rodea, sin querer asumir papeles que no nos corresponden, logrando entender el papel de cada uno de ellos, podremos decirles a nuestros padres, pares  y ancestros “tú eres tú y yo soy yo” desde lo más profundo de nuestro ser.

Dándole un sentido diferente, más amplio, liberador y sincero a nuestras relaciones familiares y por ende sociales.

Pertenecer significa  también incluir, participar del crecimiento del clan,  en las Constelaciones Familiares Cuánticas se dice que si un miembro del clan sana, el clan puede cambiar y sanar tres generaciones hacia atrás y tres generaciones hacia adelante.

Parece oferta, pero así es, porqué un miembro consciente puede ver la vida desde otra perspectiva y sin abandonar la pertenencia decirle a sus ancestros, padres y pares, “tú por ti y yo por mi” logrando así tomar un centro liberador en el clan, que va a vibrar en el mismo, desarrollando una mayor individualización en los participantes y pertenecientes sin más.

Hay personas que me dicen “yo soy hijo adoptado” y les comento felicidades eres muy valiente, ya que tienes una doble pertenencia, la de tus padres adoptivos y los genéticos,  y al trabajar su pertenencia se da cuenta de su grandeza personal, al embarcarse como alma en un viaje de doble pertenencia, donde su individualidad tiene un doble sentido, de individualización para lograr su centro, su pertenencia a ambas familias y entender por qué sus padres lo dejaron en adopción.

Así la persona logra dar las gracias a sus ancestros, biológicos diciéndoles, “gracias a ustedes yo estoy aquí, ahora  ustedes por ustedes y yo por mi”. Entendiendo que ellos fueron el transporte para llegar a este mundo, y logrando conciliarse y agradecer a sus padres adoptivos la  presencia en su crianza, y el tener una pertenencia e inclusión en la familia de sus padres adoptivos.

Así, una sana pertenencia, nos permite amarnos a nosotros mismos, reconocer a nuestros ascendentes, y  descendientes con conciencia y amor, respetando a la madre tierra al darle las gracias por permitirnos caminar en ella, y pertenecerle.

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