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Home » Artículos » ¿Qué sucede cuando decidimos Amar?

¿Qué sucede cuando decidimos Amar?

Por Marcia Valdizán.- Lo que sucede es que comenzamos a descubrir el nuevo propósito, el nuevo sentido de la Unión, la nueva identidad, la identidad de ese “tercer espacio” que “ocupamos” cuando somos Uno, es una identidad Crística que tiene un propósito que viene dado, que nos es dado, que no lo “elegimos” según nuestras “voluntades separadas”, conlleva un propósito crístico que es Uno con la Voluntad de Dios, ahí los egos no tiene nada que hacer, ninguna función que desempañar en ese nuevo “espacio”, ese “tercer espacio sagrado”.

Sucede que venimos por dos caminos que en el mundo ilusorio son individuales, separados, dos egos separados, de Dios y del todo y separados “del otro” y en ese camino existía “tu” propósito y “tus” deseos y existía “mi” propósito y “mis” deseos como individuos. Algunos estaban perfectamente alineados con la Voluntad de Dios y con nuestro propósito mas elevado y ya los habíamos reconocido y descubierto porque venimos haciendo un trabajo personal dedicado, como por ejemplo encontrar el “Amor verdadero” y otros no, eran egoicos y separados y tenían que ver con reforzar nuestra identidad, nuestra ilusión de personalidad aún aunque fuesen deseos limitantes y dolorosos, como ser no merecedores del amor, ser defectuosos o ser excluidos. Y lo que sucede cuando nos unimos guiados por uno de esos propósitos que creíamos “individuales” es que nos condujeron directo a la Voluntad de Dios que es la Unión, nos encontramos tú y yo porque compartimos ese propósito entre nosotros y con Dios y formamos el nuevo camino, el “tercer espacio sagrado”, la encrucijada donde se unen los dos caminos. Es el perfecto punto del nuevo comienzo, del hola y el adiós, del renacer y el morir, y ahí estamos en la encrucijada…

Y la encrucijada nos propone un desafío que es empezar a Ver, reconocer y nutrir a la nueva identidad que surge, a ese Hijo, a ese Cristo, a esa creación, a nuestra creación, a La Creación, nosotros somos La Creación y lo Creado en esa encrucijada y ahí el desafío es aprender a reconocer el propósito de a dos como Uno, el propósito de esa Unión, el deseo de esa Unión, el destino de esa Unión, el mensaje, todo eso ya está dado, ya nos ha sido dado lo que tenemos que hacer ahora en esta ilusoria percepción del tiempo y el espacio es descubrirlo, verlo, recordarlo y reconocerlo.

¿Qué sucede? Para descubrirlo vamos a tener que revisar todo tu equipaje de propósito y deseos y todo mi equipaje de propósito y deseos para que queden sólo los que surgen de la Creación, de esta nueva Creación y que compartimos, hay un propósito unificado, un propósito que es “tú y yo” juntos que sólo se puede llevar a cabo si estamos juntos, Unidos. Es el fin de la individualidad y en tanto vayamos parejos y equilibrados fluye a la velocidad del Cielo, es una autopista maravillosa, y en tanto estemos desalineados aparecen los miedos y los retrasos como manifestación del deseo ilusorio de no avanzar “tan rápido” en ese camino unificado de regreso a Dios, al Amor.

Es bellísimo porque el camino es maravilloso, es el camino de la Unión, donde Dios se une con su Hijo, donde yo me uno contigo, donde el Amor se une al Amor y ahí estamos descubriendo nuevos deseos y propósito.. ¿de qué manera? Indagando, compartiendo y experimentando nuestros deseos aparentemente individuales, exponiéndolos y compartiéndolos tú y yo para permitir que se manifieste sin esfuerzo ante nuestros ojos Crísticos el deseo naciente, el conjunto, que es finalmente lo único que deseamos.

Tenemos algo que hacer juntos y un propósito que vamos a descubrir y todas las resistencias son para no llevarlo a cabo, pues eso sería deponer nuestras barreras al Amor y unirnos definitivamente a Dios. Y unirse definitivamente a Dios es dejar de ser el yo pequeño, víctima, excluido, sufriente, asustado y resguardado del Amor, que a duras penas ha conseguido salvarnos de algún sufrimiento ilusorio en este sueño, pero es todo lo que conocemos, es el salvavidas que conocemos y soltar el salvavidas en un vasto océano que hemos estado convencidos durante eones que era peligrosísimo, que no es más que la Unicidad en el Amor de Dios, es un desafío pero ya hemos tomado la decisión porque le hemos dado lugar a esa nueva Creación al elegir Amarlo todo.

A mi Amor… que es el Amor que lo contiene todo.

Marcia Valdizán, guiada por Jesús.

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