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Home » Artículos » ¿Qué te diría el dinero si pudiera hablar?

¿Qué te diría el dinero si pudiera hablar?

Por Vanesa Saavedra Gonzalez.- Este es el principio de una serie de artículos que nacieron de una búsqueda honesta de dónde surge el miedo al dinero. Es una indagación sobre nuestra relación con el dinero.

El punto de partida está libre del objetivo de conseguir ningún resultado. No pretende hacer una falsa indagación para  conseguir más dinero o para que cambie nuestra situación económica actual.

De pretender algo sería la liberación total de todas las ideas de escasez, carencia, falta de valor, etc. que le atribuimos al dinero. Se trata de liberar una relación que nos causa dolor y que está basada en el miedo.

No busca obtener dinero sino que cese la huida del miedo a tenerlo o no tenerlo, ya que es la huida de este dolor la que nos mantiene esclavos del dinero y no los euros que tengamos en nuestra cuenta corriente.

El objetivo no es encontrar una respuesta a nuestra aparente situación, sino intentar ir a lo profundo de dónde surge el miedo a esta idea.

No se trata de leer o acumular información sobre las razones por las que tenemos miedo al dinero. Seguramente todos hemos hablado y teorizado mil veces acerca de él y si somos honestos, nuestro miedo sigue siendo el mismo y nuestro anhelo sigue siendo obtenerlo para no sentir inseguridad o miedo.

Se trata de mirar de frente al miedo, no para analizarlo, sino para observarlo e investigarlo porque, es la huida de este miedo, el origen de nuestro malestar. Es el desconocimiento de nuestra relación con él lo que nos mantiene en la ignorancia de sentir nuestra propia plenitud y abundancia.

Si tenemos una relación de pareja y la responsabilizamos de nuestra felicidad nos volvemos esclavos de su comportamiento para ser felices. Del mismo modo, todo lo que le pedimos al dinero que nos dé en nuestra relación con él, ha hecho que le demos el  poder  de cómo sentirnos.

Mi recomendación es que tomemos esta serie de artículos como un viaje en el que, sorprendernos y disfrutar con todo lo que vaya aconteciendo, sea el objetivo principal.

Es fundamental que lo hagamos con actitud cuestionadora, deteniéndonos y dejando espacios para el silencio allí donde sintamos que hay un movimiento interior.

Recordemos que no es la teoría lo que producirá el cambio. No tengamos prisa. La prisa es una herramienta del ego para que permanezcamos inconscientes pasando por alto el origen del conflicto.

Liberarnos del condicionamiento de años no es algo que sucederá con una lectura inconsciente. Es un viaje que pretende hacernos conscientes de nuestra relación con el dinero.

A modo de sugerencia pondré entre paréntesis la palabra silencio donde considero esencial un espacio de silencio para que pueda surgir lo nuevo en nuestra mente. Recordemos que el silencio lo que pretende es dar espacio a la observación e investigación y no al análisis.

Comienza el viaje….

¿Somos conscientes de nuestra relación con el dinero? Estamos acostumbrados a cuestionarnos nuestra relación con el jefe, los amigos,  la pareja, los padres pero ¿Nos hemos preguntado cuál es nuestra relación con el dinero?

Cuando tenemos un conflicto con nuestra pareja, sabemos que si queremos que se produzca un cambio real, tenemos que tomar conciencia de cuáles son las actitudes y pensamientos que lo originan. Sin este proceso de toma de conciencia, no habría posibilidad de cambio alguno.

Mi primera sorpresa al abordar este tema fue mi absoluta ignorancia de mi relación con el dinero. Con un primer vistazo me di cuenta que le culpaba de mi sentimientos de inseguridad, de escasez, de valor propio, de determinados estados de alegría, de proporcionarme felicidad o  de su ausencia. Con un primer vistazo me di cuenta de que era una relación pésima basada en la culpa y la exigencia.

Mi segunda sorpresa fue lo inexplorado de mis relaciones con todo aquello que no puede devolverte un feedback, ya sea una piedra, una planta, la mesa de la cocina o, por supuesto, el dinero.

Observando mi relación con el dinero me di cuenta de que yo era una novia asfixiante y exigente, que si el dinero pudiera hablar me diría que se siente extenuado de que le eche la culpa de mis estados  y que mi respuesta no podría ser otra que pedirle disculpas por todo con lo que le he cargado estos años.

El primer paso para poder producir un cambio en nuestra relación con el dinero es admitir la ignorancia de nuestra relación con él.

¿Qué te diría el dinero si pudiera hablar? ¿Crees que estaría contento con vuestra relación? (silencio)

 

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