Tras detectarse una grieta considerable sobre la superficie polar, un iceberg gigante (del tamaño aproximado de la ciudad de Londres) se ha desprendido de la Antártida.
Esto ha sido debido al rápido crecimiento de la grieta inicial, con un radio de apertura de un kilómetro por día.
Por ahora, la preocupación inmediata de biólogos y climatólogos es determinar qué ruta podría tomar el enorme iceberg y a qué velocidad se moverá, pues podría desestabilizar toda la plataforma de hielo polar.
Todo esto sucede a raíz del cambio climático y se cree que el ártico podría estar completamente derretido en tan solo 23 años, lo cual cambiaría drásticamente la vida tal y como la conocemos. Por eso y ante un suceso como este, expertos de todo el mundo se dirigen a la humanidad: “Alterar el equilibrio de la Tierra debe cesar y debe cesar ya. Es hora de plantear acciones contundentes y efectivas ante esta terrible situación”.