Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Youtube
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Music
Music
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » Sororidad

Sororidad

Por Anasara Piñeyro.- Debe ser una de las más recientes incorporaciones a mi léxico y sin embargo conocía su significado desde hace siglos. Leí esta bellísima palabra en algún momento, tal vez el año pasado, o el anterior. No tuve que ir a un diccionario. Mis básicos conocimientos de italiano me llevaron a la sorella (hermana) concatenándose con una forma de solidaridad. No tuve que buscar ejemplos para entenderla mejor, los vivo a diario, desde siempre.

Sororidad es marchar a gritos o con silencios ensordecedores, codo a codo con ellas porque la causa es justa.
Es que se te caigan las lágrimas por madres y abuelas que pierden a sus hijos o que los encuentran después de mucho tiempo, aunque vivan al otro lado del charco.
Es preocuparte por la que desapareció, temer por ella, desear que aparezca, pronto y bien.
Es no dudar en llamar a una de ellas cuando te aplasta el mundo. Animarte a compartirlo todo con con un café o una cerveza. Poder contarles hasta lo que más te avergüenza, con la certeza de que te escuchan sin juzgarte, de que aunque no siempre compartan tus acciones, o aunque digan que tendrías que haber actuado de otra forma, están ahí.

Poner sobre la mesa esa parte de tu historia, que es la historia de muchas. Y que eso anime a que cada una cuente la suya. Compartir secretos que pueden haber sido guardados durante mucho tiempo. Narrar sueños, dolores, amores, miedos. Decir, sacar, largar, putear juntas, llorar juntas y en la mayoría de los casos terminar riendo juntas a carcajadas, aunque las historias sean sobre heridas profundas que dejaron huella.
Sororidad es que todo eso lo compartas sin miedo con mujeres que transitaron el camino un rato más que vos y que te hagan saber que vas a seguir riendo y vas a seguir llorando, pero que todo va a estar bien, porque vas a seguir aprendiendo y porque ellas u otras van a estar ahí si es necesario.

Es acompañar a las que caminaron la vida un rato menos. Poder escucharlas, sostenerlas, animarlas a sacar la voz, abrazarlas. Y cuando se te hace un nudo en la garganta que no te deja salir las palabras, quedarte a su lado para que sepan cuánto entendés sus miedos, su rabia, su asco. No importa, ellas no necesitan tus consejos. Necesitan sororidad.

Las mujeres conocemos desde siempre la sororidad, ahora sólo la nombramos.

También te puede interesar

Perdonar y perdonarse

Por Ramiro Calle.- Este es un tema muy manido, pero a menudo abordado de una ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *