Mindalia.com
Mindalia.com
Mindalia Televisión
Televisión
Mindalia Plus
Plus
Mindalia Radio
Radio
Mindalia Noticias
Noticias
Mindalia Music
Music
Mindalia Congresos
Congresos
Home » Artículos » Voluntad y entendimiento

Voluntad y entendimiento

Por José Antonio Cordero.- Un antiguo proverbio sánscrito dice: “ El éxito de los grandes hombres depende más de la pureza de su corazón que de los medios para alcanzarlo”

Grande se hace el ser humano por su buena voluntad. Cuando hay grandeza de visión y las metas son altas y buenas para todos los resultados vienen. Más fuerte es el éxito cuando se unen diferentes mentes y conectan bien entre sí. Las dificultades se superan con buena voluntad.

El fracaso en cualquier proyecto viene por falta de buena voluntad, por no saber entenderse. El primer error es considerar al contrario como oponente y no como componente. Cualquiera que califique a otro de oponente se pone en un nivel demasiado bajo, y peor es desbancar a quienes vinieron para ser componentes y colocarlos de oponentes.

Un gran hombre no admite el concepto de otros, no existen otros para quien tiene una visión global de la vida. Hablar de solidaridad y descartar hablar con otros es tropezar consigo mismo.

Los grandes hombres evitarán o superarán las dificultades.

Las pequeñas mentes que tratan de conquistar grandes metas usarán el enfrentamiento, la fuerza, el aplastamiento y dominio sobre los otros, o bien harán un uso excesivo de gastos.

Culpar a los demás o responsabilizar a otros, es propio de mentes pequeñas, y no deberían cualificarse para ocupar cargos de responsabilidad.

Los grandes hombres deben tener la capacidad de no dejarse llevar por corrientes que no son evolutivas que dañan la vida humana y a la naturaleza.

Los grandes hombres deben buscarse para alcanzar las grandes metas, y les pasará como a los pájaros del mismo plumaje que al final se encuentran y vuelan juntos.

Las grandes metas sociales se consiguen gracias a hombres grandes que saben asociarse.

Las confrontaciones están causadas por el estrés que aumenta cada día, la ira y las malas formas son hijas del estrés. El estrés reduce la capacidad mental y la capacidad comunicativa, y tiene entre sus armas culpar a los otros.

Asociarse requiere la capacidad de buscar el bien común muy por encima del bien personal. El egocentrismo no tiene capacidad de visión global.

Las mentes enfocadas en juzgar a los otros, en criticarlos constantemente, deberían salir de los grupos que buscan el bien común, porque las grandes metas se consiguen gracias a grandes voluntades, a personas abiertas a conseguir lo mejor para todos.

Puede que una sociedad esté lejos del ideal más alto de vida, pero si encaminan sus fuerzas con grandes voluntades las metas irán apareciendo y las dificultades serán menores. Lo importante es avanzar hacia el bien de Todos.

Y no importarán tanto las diferencias de creencias, ideas o proyectos, cuando las voluntades son grandes, porque hacer siempre es mejor que deshacer. Y si no eres capaz de curar o eliminar el problema, al menos alivia que es mejor que dañar.

Las graves crisis de entendimiento llegan por el descuido personal que creció hacia el egocentrismo en vez de hacia la Totalidad que habita en el fondo de la mente, en la pureza del corazón.

El mundo cambiaría instantáneamente si se dejase de criticar, juzgar y echar el estrés personal a los otros. Menos problemas tendrá la sociedad si la libramos de nuestra propia carga de estrés, odio y critica continua. Enfocarnos en mejorar la vida personal nos hará mejores y cada día más competentes, luego con buena voluntad superaremos todas las dificultades. Así se mejora la sociedad.

La mente cargada de estrés se enfrenta a todo lo que no corra por su lado, no tiene capacidad para aprender ni aceptar planteamientos de los demás, como tampoco tendrá recursos inteligentes que sepan reconducir situaciones de enfrentamientos y disputas.

Se sufre por no saber vivir, por no saber cuidarse.

La sociedad sufre por no saber convivir, pero el problema no es social, es personal, porque no saben convivir aquellos que no saber vivir consigo mismo.

Levantarse cada día para ser grandes requiere salir del estrés, cuidar que la alianza con la naturaleza se haga cada día más firme. Trascender mañana y tarde para salir del estrés, jaleos y ridiculeces de la mente estrecha. Trascendiendo se encuentra la quietud y el campo de inteligencia que nos hace grande.

También te puede interesar

Ho’Oponopono: agradecimiento versus abundancia

Por Rosa Francés Cardona (Izha).- ¿Cómo conseguir una energía de abundancia? Todos hemos oído alguna ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *